Acabo de llegar de un viaje de 3 dias de Ceuta y nada más que empezar a ponertme cómodo, me suena el telefono para darme una mala noticia; un querido amigo, Antonio Calvo, acaba de abandonarnos esta misma mañana.
Cada sábado, al menos yo, sobre las 12,30 del mediodia, teníamos un a cita con él y otros pocos amigos. Antonio, en su garaje-bodega-salon de peluquería, estaba al pié del cañon cada día dispuesto a cortarle el pelo, a todo aquel que se lo pidiera. Mientras otros en charlas animadas y amigables, convertíamos el citado local en una tertulia, que al menos a mí me enganchó desde el primer día. Fue nuestro comun amigo y compañero de profesión Juan Lomás, quien me metió en este tema y desde entonces, hace ya mas de 2 años, apenas he faltado a la cita semanal, compartiendo la mesa-camilla, con su calentador eléctrico en invierno y sin sus faldones, en verano, pues Antonio era así, le gustaba tal cual estaba. En cierta ocasión le comenté que podría ayudarle a arreglar un poco el garaje y al insistir, casi se molestó conmigo, decía que a quien no le gustara que no fuera. Así era Antonio.
El último día que le vi, el sabado día 4, incluso me regaló una botella de vino; le dije que toda bodeguita, tenía que estar bien surtida, a lo que me contestó: yo quiero regalartela y punto.
El "decorador" de cabezas, como solía llamarse, nos ha dejado para siempre. Las reuniones semanales también, pero siempre le tendremos en nuestra memoria. Descansa en paz, Antonio
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1 comentario:
Buen comentario de Pepe y pesar de mi parte por el final de Antonio, el decorador de pelo de villa "tronpezone" donde efectivamente tantos amigos nos reuniamos..., y lo pasabamos tan bien: tertulias,beber unas copitas o jugar un dominó al que por cierto no le gustaba perder. Descanse en paz y desear encontrar otro lugar donde seguir viendonos todos los amigos en sabados venideros. Un abrazo a todos: Ramón Avalos.-
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