martes, 25 de octubre de 2011

VENTA LA BUTIBAMBA

Esta antigua Venta, situada en la misma Carretera Nacional de Cádiz a Barcelona, en la Cala de Mijas (Málaga) era lugar de parada y fonda de muchos viajeros, donde en la antigüedad, servía tanto para el descanso, como para el cambio de caballos, por animales frescos, y continuar su camino.
Pero, ¿de donde proviene este nombre tan singular ? De acuerdo con un mosaico informativo enclavado en la pared de la Venta, los antiguos arrieros que paraban en ella a descansar (data del 1800) bebían el vino en recipientes o "botes" y cuando estaban ligeramente colocados utilizaban la expresión: !Qué "bamba" he cogido!. La conjunción de estos dos términos, según la información citada, ha dado como resultado la denominación "Butibamba".

Parece ser que el término Butibamba se ha incorporado al lenguaje popular malagueño.

Esta Venta de gran arraigo popular era lugar de buen yantar. Personalmente me es familiar por las diferentes ocasiones en que padre, en sus años mozos, solía partir en bicicleta desde Málaga hacía lo largo de la costa. A veces sólo era a Torremolinos, a la playa llamada por aquel entonces “Castillo del Inglés”, donde gustaba de bañarse. Otras, las menos algo más lejos, como la propia Venta de “La Butibamba”, donde según él podía comer barato y bien.
Según él relataba, en un par de ocasiones hizo la ruta hasta las playas de La Linea en Cádiz, por el sólo hecho de disfrutar de la bicicleta, cuando por aquellos entonces (años 20) esta carretera no sólo no estaba asfaltada, sino que era en su mayoría adoquinada, de los tiempos de Primo de Rivera.

Dichoso aquel que disfruta esforzándose en algo tan simple como es practicar un deporte, ya sea bicicleta o cualquier otro.

lunes, 12 de septiembre de 2011

ESAS PERSONAS ALLEGADAS A NOSOTROS QUE LLAMAMOS AMIGOS

"PREFIERO PERDER EL TIEMPO CON MIS AMIGOS, QUE NO PERDER LOS AMIGOS CON EL TIEMPO"

Ayer colgué esta frase en mi muro una bonita frase sobre los amigos. No lo hice porque quedara bonito ni mucho menos. Hubo quien me elogió, incluso me llamó poeta. Nada más lejos de la realidad. Hoy en mis momentos de refelexión que muchas veces es cuando estoy nadando en esa gran piscina olímpica del gimnasio al que acudo cada tarde, nanado sólo en una "calle" (de momento), sin nadie que perturbe mis pensamaientos, aislado de todo, sólo oigo el ruido que yo mismo produzco al mover mis brazos y piernas; ahí me siento y nunca mejor dicho "flotando" en mis pensamientos. Lo que copié, además sin anímo de ponerme medallas inmerecidas, fue un acto consciente. Con anterioridad he dicho que yo soy el dueño de mi tiempo y este me gusta usarlo (y no digo gastarlo) con mis amigos y conocidos, sin preocuparme de horarios, reloj, prisas, estress, etc. A veces puedo pasarme con alguien que lleve prisa y yo sin darme cuenta estoy entreteniendo a esa persona, pero esa comunicación es tan necesaria como el alimento diario.

Debo dar gracias a Dios por disponer de este tiempo maravilloso y sobre todo por la capacidad que me otorga, de usarlo a mi libre albedrio; mis amigos.

martes, 30 de agosto de 2011

LA JUBILACIÓN

La jubilación, palabra que procede de “júbilo” es esa edad en que la mayoría de los que hemos llegado a ella, buscamos ocupaciones que siempre tuvimos de forma latente o bien nuevas experiencias que nunca se nos hubiera ocurrido o no tuvimos tiempo de llevar a cabo. Hay personas a las que le puede dar por la pintura, otras escriben, otras se dedican al senderismo, etc. Hay mil actividades a las que el ser humano puede dedicarse, siempre que exista un afán de hacer algo positivo, bien para uno mismo, bien para los demás.

Lo que he descubierto en mi nuevo estado de “júbilo” es que puedo ser el dueño de mi tiempo y gastarlo a mi antojo. Esto no quiere decir que si me cito con alguien y esta persona acude tarde a la cita, no me enfade. Soy yo el que elije en qué gastar mi tiempo. Siempre se dijo que “el tiempo es oro”, yo creo que es “diamante”.


Una de las cosas que más valoro es gastar mi tiempo en hablar, charlar, saludar a amigos o conocidos y sobre todo enriquecerme con aquellas personas, que sin conocerlas, pueden ser toda una lección maestra en cuanto a su persona, forma de sentir, profesionalidad, etc. Por esta misma razón y con la ventaja de que no tengo que dar cuenta a nadie de mis movimientos, uso mi tiempo sin mirar el reloj ni preocuparme a la hora que puedo llegar a casa.

Hoy, he tenido la suerte de conocer a una persona extraordinaria, un maestro, profesionalmente hablando; aún no lo conozco como persona, pero ya dice mucho a su favor por su excepcional trabajo. Se llama Luis y es paisano, es decir de Ceuta, aunque apenas ha vivido en su ciudad de origen. Con sus 82 años, este hombre me ha mostrado parte de su trabajo como ebanista. Todos los muebles de su preciosa casa, han sido cariñosamente trabajado de forma magistral, creo que no hay un sólo mueble que haya sido adquirido o comprado. Desde el comedor, mueble bar, mueble para la TV, cómoda, mesitas de noche, puertas, y como remate final un precioso “cenador” todo de madera. Un lujo impagable.


Tiene este buen hombre en su taller dos cómodas de Luis XVI que no vendería por menos de 6.000 euros. Muebles artesanales, únicos y diseñados por él mismo, cuyos planos y proyectos guarda celosamente. Me contaba que entre otros tenía como cliente a Mohamed V, padre del actual monarca marroquí, ya que residió durante muchos años en Casablanca.

No nos imaginamos los tesoros que podemos encontrar en las personas. Personas que a simple vista, no aparentan el valor que esconden o no hacen gala del potencial que hay en ellos. Con su sencillez guarda un incalculable tesoro: ser un magnifico maestro ebanista como ya quedan pocos.

Yo, seguiré intentando conocer gente nueva que me haga ver la grandeza que hay en los hombres.


José Javier Rivera

DIA 2 DE SEPTIEMBRE DIA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE CEUTA

La ONG "YO, PRODUCTO ANDALUZ" fundada y representada por Bartolome Florido Luque, que lleva años haciendo un magnifico trabajo en pro de fomentar el consumo de productos andaluces, tras una larga y amistosa charla con la citada persona, tuvo a bien proponerme festejar en Benalmadena, el Día de la Comunidad Autonómica de Ceuta, día que ha pasado (¿?) a ser laborable y sustituido en la ciudad autonómica, por una fiesta musulmana, cosa que aún no puedo entender. Aunque su intención era más que loable, hay falta material de tiempo para reunir un nutrido grupo de caballas y simpatizantes que pudieramos festejar en nuestra calle "Ciudad de Ceuta" la susodicha fiesta perdida, lo que me hace pensar para el proximo año, y con tiempo suficiente poder organizar dicho evento como corresponde el día 2 del mes de Septiemebre. Tenemos todo un año por delante

viernes, 17 de junio de 2011

DESCASA EN PAZ, JOSE MARIA DEL ARCO "Pesetos"

Hoy en este dia especial, pues cumplo los 66 años, me han dado una mala noticia: ha fallecido un amigo, José Maria del Arco, con quien hice el camino de Santiago por primera vez en el 2008; ha querido el destino que le sobreviniera la muerte, durante la noche en Astorga (donde ambos estuvimos). Pido al Apostol Santiago, lo recoja en su seno y tenga en cuenta todos los caminos que en vida hizo. Descanse en paz.

domingo, 3 de abril de 2011

RETAZOS DE MI NIÑEZ y II



Mi querida madre que tenía la salud muy delicada por ser asmática, sacaba fuerzas de donde fuera necesario para no perdernos ningún carnaval. Años tras años, nos preparaba y confeccionaba, a veces con la ayuda de una modista que venía a casa, Isabelita, era sorda pero hablaba por los codos. Había mucho trabajo por hacer para vestir a 6 hijos, amen de la época de Carnavales, cuando se celebraban en la Residencia Militar y posteriormente en el Centro de Hijos de Ceuta. Era muy ingeniosa y se las arreglaba con cualquier cosa.Ya de joven confeccionaba unas sombreros para señoras y chicas hechos de encajes que eran dignos de admiración. Era su forma de hacer entrar unas pesetas, “rubías” como solía decir, extra en casa.

Mi padre, estricto como si hubiera recibido instrucción militar (ni siquiera hizo la mili por ser hijo de viuda), nos ponía, sobre todo a los varones en fila al unísono, nos pedía mostrarle las manos: las palmas, después las uñas, peinado, y los zapatos; aquellos que no estuvieran bien limpios, había que darle lustre. Una vez pasada la revista, ya podíamos irnos a la calle. Había que temerle cuando por la mañana pedía una camisa limpia y esta no estaba planchada. Era de las pocas veces que mi padre gritaba en casa y debía de dar resultado pues la camisa era rápidamente planchada o sustituida por otra de su gusto. Tenía la facultad de que sólo con la mirada, ya sabíamos lo que quería decir.

Los varones teníamos turnos rotativos para algunos de los quehaceres domésticos: poner o quitar la mesa, sacar la basura, etc. Si había incumplimiento, la sanción era una semana más de servicio.

Ha había predilección por ninguno de nosotros. Curiosamente recuerdo que cuando había de postre uvas, u otra fruta similar hacía pequeños gajos y luego montoncitos completando el número de comensales; una vez terminado, preguntaba: ¿ cual creéis que tiene más ? Entonces señalábamos el que, a nuestro juicio tenía más y rectificaba quitando uvas y poniéndolas en otro. Finalmente, pedía a uno de nosotros volverse de espalda, entonces señalaba un montoncito y decía: ¿ este para quien es ? Tenía que decir el nombre y así quedaban todos adjudicados y listos para dar cuentas de ellos.

Solía decir a sus amistades cuando querían tomar unas copas antes del almuerzo, que él prefería comprarse una botella y tomarse sus vinitos en casa. Todos conocemos lo que ocurre en estos casos; una copa lleva a la segunda y esta a la tercera; total que cuando te das cuenta llevas más de tres copas en el cuerpo y además llegas tarde a casa.

Hace unos días que alguien me ha reencontrado a través de Internet y que desde hace tiempo está ausente de Ceuta, me decía que cada vez que veía esta casa de Trujillo, se acordaba de la familia Rivera. Según esta amiga, dice haber estado en mi casa, junto con un hermano suyo, pues éramos compañeros de Colegio y recuerda unas literas que teníamos en casa. Efectivamente, mi padre que siempre fue un hombre de recursos “ideó” un sistema de literas, abatibles que quedaban, una vez alzadas, cerradas por puertas de 4 hojas abatibles, dejando durante el día suficiente espacio en los dormitorios. Al no existir tal tipo de camas, tuvo que encargarlas a un carpintero; dieron muy buen resultado a decir verdad.

Debo confesar con cierto rubor, que mi madre tenía preferencia por mí: solía llamarme “rubio” (y es que era el único rubio de todos nosotros),yo era el bueno, el que estaba siempre predispuesto a hacer cualquier encargo, iba a la plaza y hacía la compra casi a diario, era el manitas. Si se estropeaba la plancha, cuando entonces tenía unas placas creo que era de amianto, yo la arreglaba. Los plomillos de la casa cuando se fundían, los reemplaza yo, subiéndome primero a la mesa de la cocina y después a una banqueta o silla. Desde pequeño he observado a las personas trabajando en sus diferentes profesiones, tratando de no molestar, ni preguntar constantemente, así por ejemplo, si venía un fontanero a casa, no le apartaba la vista, de esa guisa me he formado en estos menesteres, llegando a ser lo que hoy llaman un manitas. Le cogía jazmines aún sin abrir y con una aguja e hilo, lo ensartaba uno a uno, de forma que cuando se abrían, era un perfecto collar, o bien los ensartaba en un imperdible y ella lo lucía toda orgullosa prendido en su pecho.

El ser muchos hermanos tiene sus ventajas e inconvenientes: Una breve descripción de cada uno de ellos, empezando por orden cronológico: La primogénita, Maria del Rosario, siempre la llamamos “Charin”, nacida en el solsticio de verano y por ende, alegre como las fogatas de San Juan, donde las hadas y demás deidades de la naturaleza, influyeron en su personalidad como bonachona e inocente. Maria Victoria, Mariví para nosotros, la intelectual, devoraba los libros, magnifica narradora; nos contaba las cuentos o novelas que leía con tal maestría que nos quedábamos extasiados. Un año, por carnaval, mi madre la vistió de Eugenia de Montijo, confeccionando el complicado traje que era de papel (arrugado), incluso la pamela. La tercera, Maria de la Luz, tenía dotes de mando y las dos mayores hacía lo que ella decía, extrovertida. Las tres fueron al Colegio de las Monjas y posteriormente al Instituto. Ya siendo adolescentes frecuentaban la Plaza del Tte. Reinoso como lugar de juegos, donde formaban parte de la pandilla de los Velazquez y otros. Agustín, el cuarto, por ser el primer varón, le pusieron de nombre como mi padre; de pelo negro,es de los que quieren abarcar mucho, poco ordenado y gustaba del liderazgo. José Javier (no hay quinto malo), rubio, tímido, me ruborizaba por nada, ordenado. Ambos estudiamos en Los Agustinos. Jesús Miguel, a quienes llamamos “Tuti”, el benjamín, debido al accidente de bicicleta que sufrió, dejó los estudios y como quiera que ya tenían mis padres un pié en la península, estudio peluquería en una academia ya en Málaga. Mis padres nos “emparejaron” los varones con las hembras, según nuestro carácter. Si nos numeráramos del 1 al 6, esta sería la ecuación: 1>6, 2>4 y 3>5 Y así permaneceremos hasta nuestros días. Las dos pequeñas, 7 y 8, se emparejaron tácitamente entre ellas.

Tras una pausa de 5 años, llegó María de las Nieves, Africa, la coreana, tenía la cara de una “chinita”, morena, salió su foto en el Faro en un concurso de niños, desnudita con un gran collar de bolas plateadas alrededor de su cuello. Y por último Alicia, la benjamina, muy graciosa, extrovertida y espontánea, algo molesta porque dicen la llamaban “el último mono”. En una fiesta en el C. Hijos de Ceuta, con apenas unos añitos, se fue a la orquesta y pidió que quería cantar; le dijeron que sí, ¿que vas a cantar? “Voy a cantar Maruzella, de Renato Carossone, en francés” La gente quedo boquiabierta y sorprendida, naturalmente no sabía francés. Con los años, las dos últimas fueron modelos de pasarela, trabajando en Barcelona.

Dado que mis hermanas eran mayores, nosotros los chicos disfrutábamos de los privilegios (si los había) de jugar con chicas más mayores. Recuerdo que había unas hermanas de la familia Romea, que una de ellas se llamaba María Amor (de haber tenido una hija, le hubiera puesto este nombre tan bonito), con las que jugábamos al escondite en la habitación más espaciosa de mi casa, ventanales cerrados, todo a oscura.....ya se pueden imaginar. Otras amigas eran de la familia Blasco,

O´Valle, familia Llansón; de esta última, Pepita, tristemente fallecida junto a su padre y otra hermana en accidente de coche nos compuso una pequeña poesía, que decía así:

La Familia Rivera”

Doña Charo ¡ que simpática !

Don Agustín ¡ que gracioso !

Charito” muy resalada

Mari-Vi buena y tranquila

Y Mari Luz muy valiente

Y dispuesta para todo.

Agustín muy formalito

Pepe y Tuti ¡ que hombrecitos !

Mari-Nieves y Alicita

Aprendices de querubín

Y Paquito y Martinin

Dos gamberros de postín

Otras veces hacíamos teatro, disfrazándonos con cualquier ropa de mi madre o bien guerrillas con las gomillas elásticas que si daban en la cara, nos dejaba señal para un par de días. El día de San Agustín era muy celebrado, no así el día del Rosario (¿?) Los regalos que mi padre solicitaba eran trabajos escolares, manualidades o cosas similares; por otro lado tampoco disponíamos de dinero para comprarle algo. El Día del Padre y el de la Madre, no eran celebrado como hoy día, entre otras cosas porque no existía aún el Corte Inglés.

Las gamberradas en el edificio no eran muchas, pues al ser prácticamente los únicos niños que allí vivían, no podían señalar a nadie más. Centro de nuestras bromas era Jesús Zapico (q.e.p.d.), o cambiar los cubos de basura de un piso a otro, hacer enfadar a la portera (Lola, cuya única hija era casi ciega) o hacer corretear los gatos que deambulaban en busca de la basura. En la 1ª planta que estaba ocupado por oficinas tales como: Pepe Remigio, Club de Futbol, Peluquería de Caballeros, Modas Lita, la propia portera, tenía su vivienda allí,etc. se podía dar la vuelta rodeando todo el edificio desde el interior, rincones y escondites para delirio de cualquier niño.

En el periodo estival, hacíamos la vida en la calle Falange Española, 42, donde mi padre tenía una Gestoria, que además disponía de vivienda. Estábamos a la mano de todo, mientras que en la casa de Trujillo, si no faltaba agua, el ascensor no funcionaba, etc. de esta manera estábamos todo el día allí y por la noche nos íbamos a casa. Justo al lado había un patio; desde una de las ventanas y desde la azotea se veía y se oía aún más a los vecinos. La azotea no le dábamos ningún uso, salvo que mi padre, enamorado de las plantas, la tenía llena de geranios, gitanillas, claveles, todas en recipientes de latas o de pequeños cajones de madera; el barro brillaba por su ausencia. Disponíamos de un pequeño patio interior, que era cubierto por un gran esparraguera que crecía de un diminuto arriate, donde además se daban muy bien las pilistras (ó aspidristas). No había baño; en el mismo patio había un pequeño cubículo donde había un water, con techo de uralita y su correspondiente puerta. Esta era nuestra casa de verano y ya podíamos darnos por satisfecho. Teníamos las terrazas de verano cerca (en realidad todo está cerca en Ceuta) donde íbamos con cierta frecuencia y de allí directamente a la calle Real, núm. 1, donde pasadas las 12 de la noche, cerraban el portal y había que llamar al sereno dando unas palmadas; el hombre aparecía lleno de llaves y amablemente nos abría la pesada puerta de hierro.

Eran tiempos tan diferente a los actuales, que el sonido por aquel entonces de una campanilla o el toque de la bocina de un coche prolongado, nos hacía saltar a nuestro particular mirador, que no era más que el ventanal de nuestra torreta, desde donde divisábamos todo el paseo de las Palmeras, Puente Almina, puerto, etc. Esos sonidos que acabo de citar, no eran otros que el de una ambulancia o coche particular, llevando algún herido a la entonces Casa de Socorro del Paseo de las Palmeras. Así mismo divisábamos desde lejos los cortejos fúnebres que terminaban en el Puente Almina, comparando el número de asistentes con otros, a fin de dilucidar la categoría social del difunto.

José Javier Rivera







sábado, 26 de marzo de 2011

27 DE MARZO,DIA MUNDIAL DEL TEATRO


Mañana es el día mundial del Teatro. Mi hijo ha tenido a bien elegir este arte como hobby; él con otros amigos, han constituido un grupo de teatro, “AlezeiaTeatro”. El pasado 23 de este mes, debutaron en Albox (Almería) con la obra “Aquiliada; El Destino de Aquiles”, dentro del XXIII Certamen de Teatro Juvenil Andaluz “García Ramos”. Ya hace dos años, ganaron el 1º premio con la obra griega “Las Troyanas”. Felicidades a su grupo y por supuesto a él mismo


jueves, 17 de marzo de 2011

RETAZOS DE MI NIÑEZ





A medida que nos vamos haciendo más mayores, nuestros recuerdos de la niñez afloran con más frecuencia a nuestra mente, quizás como premonición de que se van acabando nuestros días y queremos retener en el tiempo que nos queda, esos retazos de nuestra niñez y una forma de hacerlo posible, creo que es narrándolos y que otras personas más o menos allegadas sepan de nosotros, pues son temas tan íntimos que raras veces uno cuenta estos recuerdos guardados tanto en nuestra mente, como en nuestro corazón.

Mi padre, al igual que yo, era el quinto hijo; le antecedía un hermano llamado Pepin que murió a corta edad, motivo por el cual a mí me pusieron ese nombre. Fue un gran deportista, como él solía decir muchas veces, más por necesidad que por vocación. Cuando sus amigos podían disponer de una paga semanal por parte de sus padres, él argumentando su deportividad, se dedicaba a montar en bicicleta, por ejemplo. Solía ir de Málaga a Torremolinos, al Castillo del Ingles, en domingo sólo a bañarse, eludiendo con ello, la compañía de sus colegas. Gustaba también de la natación y del boxeo. En lo familiar, era hombre de recursos que no tenía más remedio que buscarse “las habichuelas” como fuera, para mantener a mi madre, ocho hermanos y algún sobrino/a ,que siempre “adoptaba” por tiempo indefinido.

Nuestra zona de juegos, era la azotea (el palomar como solía decir mi padre). Allí construíamos una casa o una fortaleza a base de una escalera, unas sillas, sabanas, lo que tuviéramos a mano. La azotea frontal del edificio, era nuestra. La que daba a la Marina, era de todos los vecinos, pero nosotros podíamos atrancar la puerta desde dentro y después saltar a mi casa por la ventana, de forma tal que era prácticamente nuestra.

Era original en muchos aspectos, como por ejemplo como Rey Mago; cada año, los regalos aparecían en los lugares más inverosímiles, quizás poniéndole más énfasis a ser encontrados, que al valor de los propios regalos. El más original fue lo que nosotros dimos por llamar “el coche gordo” (Petete era el del libro). Era una mezcla de triciclo, cuyas ruedas traseras ajustaban en un eje que al mismo tiempo contenía una especia de cajón, con su asiento forrado de plástico. El conductor, era mi hermano el mayor, Agustín, atrás sentados, mi hermano más pequeño, Jesús ( a quien llamábamos “Tuti”), sentado sobre mi regazo. Era la admiración de los jardines de San Sebastian, prácticamente el único lugar donde jugar con él, debido a sus grandes dimensiones y peso. Original también era que dicho juguete desaparecía al final del verano, para volver a reaparecer en los siguientes Reyes. Otro original regalo, donde tanto él como mi madre tuvieron participación en su construcción, fue una casa de muñecas, hecha de cristal, por lo que se podía ver perfectamente cada una de las cuatro habitaciones. Estaba al mínimo detalle, incluso con luz en sus lámparas, usando una pila. Creo que mis hermanas se sentían más que orgullosas ante sus amigas.

Recuerdo un incidente que ocurrió y que pudo ser trágico. Unos vecinos tenían una criada y el único hijo, se “encaprichó” de ella. Cuando se dieron cuenta de dicha relación, la pusieron de patita en la calle. Mi madre, desconociendo el motivo y necesitando una criada, la metió en casa, ajena a la relación que mantenían. Una noche, este chico ebrio como una cuba subió a buscar a su chica, golpeando la puerta de mi casa. Eran ya de madrugada, mi padre se levantó a ver que sucedía y se encontró con el espectáculo; éste incluso intentó agredir a mi padre nada menos que con una barra de hierro que encontró. En el forcejeo, la barra cayó al suelo y mi abuela, de 70 años, que se había levantado al escuchar el griterío, tomo la barra de hierro y la quitó de en medio, diciendo: “Ea, ni pa uno, ni pa otro”. Como recuerdo de tal incidente, al lado de la placa que había en la puerta del piso con el nombre de mi padre, había una hendidura producida por la barra de hierro, que afortunadamente mi padre pudo esquivar.

Este singular edificio, tiene en el 5º piso (donde vivíamos) lo que nosotros y todos los vecinos, llamábamos almacenillos, lo que hoy se conoce por trasteros. En el nuestro, y con la ayuda de mi primo Paco, que por aquel entonces vivía con nosotros, además de otro primo, mayor que todos nosotros, Martinín, arreglamos esta habitación, haciendo un falso techo, donde metimos todos los cachibaches propios de un trastero y “fundamos” un club: el “Music Hall”. De un fantástico cajón de buena madera, hicimos una especia de mueble que nada tenía que envidiar a otro comprado en tienda. Llegamos a formar un pequeño grupo musical, cuyos instrumentos eran de juguetes, pero para nosotros era más que suficiente.

Volviendo a la originalidad de mi padre. Mandó hacer unos anillos, en oro, uno con su nombre otro con el nombre de mi madre que se intercambiaron entre ellos cuando se casaron. Posteriormente a medida que íbamos naciendo, nos encargaba uno para cada uno de nosotros. Yo desde que tengo uso de razón lo llevo en mi dedo anular. Recuerdo que lo encargué al joyero de las Palmeras, Mayorga, posteriormente he tenido que encargar otros por perdidas. El que llevo desde hace años, más fuerte y consistente, es un muchísimas ocasiones ha sido motivo de atención por lo original y no precisamente por ostentoso.

Mi madre era de las que guardaba el dinero escondiéndolo en diferentes sitios como entre la ropa de cama, en el armario, entre las paginas de un libro, etc. En momentos difíciles, se ponía a buscar y siempre había algún billete de 100 pesetas que aparecía y se solucionaba el problema del momento.

(continuará.....)

José J. Rivera 15 de Marzo de 2.011

martes, 1 de marzo de 2011

DESPEDIDA A MI AMIGO FRANCIS (PACO JUNIOR)

Le advertí de buenas maneras, como un amigo puede aconsejar a otro de cosas terrenales y sobre todo de la forma de llevar su propia vida; nunca me hizo caso, El se lo propuso como un juego de niño: “a ver quien aguanta más bajo el agua” o “ a ver quien es capaz de hacer esto o lo otro”. No se puede vivir y al mismo tiempo jugar a la rueda de la fortuna, además con una pistola cargada más de la cuenta.

Tenía que suceder algún día, mas pronto que tarde, era una muerte anunciada y pienso que a veces, también deseada.

En verdad fuiste un aventurero que querías descubrir la vida por ti mismo, un poquito “loco”, en querer llegar el primero sin importarte el costo físico o emocional, muy trabajador y te rodeabas de “amigos” que siguieran tus pasos, sin importarles a ellos el gran precio que tendrías que pagar.

Te conocí, siendo 11 años más pequeño que yo, pero sabes que siempre te aconsejaba bien, soportando en ocasiones tus bruscas y locas decisiones, siempre que fuera para que esos amigos tuyos pensaran que “eras en mejor”, y Francis, creo que ahí te equivocabas desde la A a la Z.

Formaste una bonita familia, con esa compañera de juegos, Rosa, una ”niña encantadora”con la que que casaste y te dio esa hija estupenda., Eugenia.¡ Cuantas cosas te has perdido !

Como epitafio, yo diría: “Elegiste como vivir y como morir” DESCANSA EN PAZ

José Javier Rivera 23 Febrero 2,011


sábado, 19 de febrero de 2011

EL PROYECTO VENUS

El pasado día 10 de febrero, mi hijo Javier, con apenas 20 años (los cumpliría 4 días más tarde), ofreció una charla en su antiguo Colegio Maravillas de Benalmádena, sobre el “Proyecto Venus” a los nuevos estudiantes de este centro docente, de cuyo colegio sigue ligado cual cordón umbilical, por su pertenencia al Grupo de Teatro Docente “Alezeia”.


Esta charla que fue para un nutrido grupo de escolares a las 12,45, fue repetida por la tarde a otro grupo de escolares, siendo ambas acompañadas de videos y documentales donde dos grandes cabezas pensadoras del “The Zeitgeist Movement”, como son Carl Sagan y Frank Drake, nos da una visión dramática de como está evolucionando el mundo, en cuanto al consumo desmesurado de casi la totalidad del planeta, así como los previsibles efectos a corto plazo que sufrirá.


Por desgracia, no pensamos suficientemente en estos problemas, pues formamos ya parte de esa corriente de consumismo que nos parece tan placentera y evitamos pensar en sus consecuencias. Si tienes inquietudes y quieres saber más sobres estas

iniciativas, en la red puedes informarte accediendo al citado “Proyecto Venus” o entra en el blog de mi hijo: http://javipk.blogspot.com

sábado, 29 de enero de 2011

A nuestro querido "abuelo" Antonio Escobar en su 92º aniversario











Querido abuelo:

Después de haber cumplido con creces tus obligaciones familiares, primero como hijo, después como marido, más tarde como padre y finalmente como abuelo, tienes bien merecido este retiro. A buen seguro que el amor que has dado a los demás, lo estas recibiendo ya desde hace años. Tu rostro refleja la paz y serenidad del hombre que ha dado todo por los suyos. Tus manos, otrora encallecidas, delatan el trabajo que por ellos realizaste.

En la escuela de la vida en la que te ha tocado asistir, seguro que has sacado un “sobresaliente” y es éste el premio que hoy obtienes por todos los sacrificios que has realizado en el pasado. Hoy la única preocupación es la de sobrevivir el día a día, al calor de tus hijos, nietos y amigos.


Amigos a los que has dado lecciones de humildad, prudencia, sosiego, valor, sentido del humor y mucha amistad, que hoy queremos devolverte incrementada, por los valores que nos has inculcado en este corto espacio de tiempo que juntos hemos compartido en “Villa Trompezones” de nuestro querido y común amigo, ya ausente, Antonio.

Te queremos abuelo Antonio; déjanos ser tus “nietos grandes”,pues los tuyos propios, ya los estás disfrutando.

Benalmádena, 27 de Enero de 2.011

domingo, 23 de enero de 2011

UN AÑO DE INVESTIGACIONES SOBRE LOS PATIOS CEUTIES

Este próximo mes de Febrero, hará un año exactamente empecé con las indagaciones, contactos y primeros apuntes de los múltiples patios de Ceuta, tema del que nunca me plantee iba a proporcionarme tantísimas satisfacciones como estoy recibiendo por el mero hecho de localizar a personas que han nacido o vivido en cualquiera de estos patios siendo ellos los que me están aportando las informaciones tan valiosas de sus vivencias más personales en épocas de verdaderamente difíciles. Vaya por delante mi agradecimiento a estas personas por su desinteresada aportación.

Un año después, he llegado a la centena de patios con una información más o menos sólida y consistente, de emplazamiento, vecindario y peculiaridades de los mismos. Informaciones menos concretas de otro centenar de patios, esperan su momento de ser catalogados, añadiendo ubicación, nombres de vecinos, e historias lugareñas.

Soy de la opinión de que es poco tiempo para dar por finalizado un trabajo en el que hay tanto que profundizar, pero el tiempo se pone en mi contra. Como quiera que mi principal fuente de información son los propios vecinos de citados patios, estos ya de edad avanzada, me han llegado a preguntar en varias ocasiones, cuando estará el libro publicado, deseosos de ver plasmado en un libro, sus propias historias, experiencias o vivencias, que sin lugar a dudas, les harán rememorar esos maravillosos años vividos en su niñez o juventud junto a sus amigos, compañeros o vecinos, unos olvidados, otros ya fallecidos.

Así pues, me planteo la tesitura de darme más tiempo en indagaciones o concluir con lo que actualmente dispongo, pudiendo seguir posteriormente mi trabajo, pues esto a diferencia de una novela con un comienzo, una trama y un desenlace, esto como digo, no tiene final.

Expongo públicamente mi “indecisión” propia de un novel, y si alguien tiene alguna sugerencia, será bien recibida.